Uso de fuentes de información en medicina: ¿utilizan los especialistas la mejor evidencia disponible para la toma de decisiones clínicas? Revisión sistemática y metaanálisis.
Objetivos: Examinar qué fuentes de información utilizan los médicos especialistas para responder a preguntas clínicas en la práctica diaria y describir la frecuencia relativa de uso de cada fuente.
Diseño: revisión sistemática con síntesis narrativa y metaanálisis.
Se realizaron búsquedas en las bases de datos Academic Search Premier, APA PsycINFO, CINAHL, Emcare, Cochrane Library, Web of Science, Embase y PubMed para encontrar estudios relevantes publicados entre 2000 y el 1 de junio de 2025.
Criterios de elegibilidad: Se incluyeron estudios revisados por pares y publicados en inglés que informaban sobre la frecuencia de uso de fuentes de información por parte de médicos especialistas al abordar preguntas clínicas. Los estudios que informaban sobre el uso en una escala continua (0-100%) fueron elegibles para el metaanálisis.
Extracción y síntesis de datos Dos revisores examinaron los estudios de forma independiente. Un revisor extrajo los datos y un segundo los verificó. La calidad de los estudios se evaluó utilizando la herramienta de evaluación de calidad con la herramienta de estudios diversos. Se realizó una síntesis narrativa para los estudios que no fueron elegibles para la agrupación cuantitativa con el fin de resumir los patrones en el comportamiento de búsqueda de información y las barreras reportadas. Se realizó un metaanálisis de efectos aleatorios para los estudios que reportaron porcentajes de uso continuo y evaluaron al menos cuatro fuentes de información. Se realizaron análisis de sensibilidad utilizando un enfoque de exclusión de un estudio. El posible sesgo de publicación se exploró de forma descriptiva utilizando gráficos de embudo.
Resultados Se incluyeron 25 estudios, de los cuales 6 (con 8641 participantes) fueron elegibles para el metaanálisis. La síntesis narrativa de los estudios no agrupados mostró una dependencia constante de fuentes de información independientes e identificó barreras para el uso de fuentes agregadas. En el metaanálisis, las bases de datos digitales como PubMed fueron la fuente de información más utilizada (74%, IC del 95% 63% a 85%), seguidas de los libros de texto (71%, IC del 95% 57% a 85%) y la consulta con colegas (43%, IC del 95% 15% a 71%). Las fuentes agregadas sistemáticamente, incluidas las guías de práctica clínica (38%, IC del 95% 27% a 49%) y los sitios web de atención al paciente (49%, IC del 95% 17% a 81%), se utilizaron con menos frecuencia. Los análisis de sensibilidad indicaron que las estimaciones agrupadas fueron generalmente robustas, aunque los resultados deben interpretarse con cautela dada la variabilidad metodológica entre los estudios.
Conclusiones: Los médicos especialistas recurren principalmente a fuentes de información aisladas para abordar cuestiones clínicas, mientras que las fuentes sistemáticamente recopiladas e interpretadas, como las guías de práctica clínica y las herramientas de diagnóstico en el punto de atención, se utilizan con menos frecuencia. Estos hallazgos resaltan la necesidad de comprender mejor y abordar las barreras para el uso de fuentes de información recopiladas en la práctica clínica.
Número de registro de PROSPERO: CRD42022267431.
Accedé al artículo completo: Weller FS, Repping S, Hamming JF, et al Systematic review and meta-analysis of information source usage: do medical specialists use the best evidence for clinical decision-making? BMJ Open 2026;16:e099887. doi: 10.1136/bmjopen-2025-099887