Citas falsificadas una auditoría de 2,5 millones de artículos biomédicos.
El trabajo analiza el creciente problema de las referencias bibliográficas falsificadas en la literatura biomédica, impulsado en parte por el uso de herramientas de inteligencia artificial generativa. Los autores realizaron una auditoría automatizada sobre 2,47 millones de artículos publicados en PubMed Central entre 2023 y febrero de 2026, evaluando más de 125 millones de referencias bibliográficas. De ellas, 97,1 millones contaban con identificador PMID y pudieron ser verificadas mediante comparación con bases de datos como PubMed, Crossref, OpenAlex y Google Scholar.
El estudio detectó 4046 referencias fabricadas distribuidas en 2810 artículos científicos. Estas referencias aparentaban ser legítimas: estaban correctamente formateadas, atribuían autorías reales y presentaban años de publicación plausibles, aunque en realidad remitían a estudios inexistentes. Los investigadores destacan que este fenómeno se relaciona con las limitaciones conocidas de los grandes modelos de lenguaje (LLM), capaces de generar citas ficticias pero convincentes. La frecuencia del problema aumentó de manera alarmante: en 2023 se halló un artículo con referencias falsas cada 2828 publicaciones, mientras que en 2025 la cifra ascendió a uno cada 458 artículos y continuó empeorando en 2026.
Figura: Tasa trimestral de referencias falsificadas por cada 10 000 artículos en PubMed Central desde enero de 2023 hasta febrero de 2026
Además, el trabajo identificó patrones compatibles con “fábricas de artículos”, incluyendo grupos de autores que repetían referencias inventadas en múltiples publicaciones. Los artículos de revisión mostraron una mayor tasa de falsificación que otros tipos de trabajos científicos.
Los autores advierten que estas prácticas comprometen la confiabilidad de las guías clínicas y las revisiones sistemáticas parten de la base de evidencia que las citas son reales. Cuando las referencias falsificadas entran en la base de evidencia, los errores se transmiten a la atención al paciente. En uno de los artículos 18 de las 30 referencias eran falsas. Algunos de estos artículos ya han sido citados en revisiones sistemáticas que informan la práctica clínica
Como respuesta, los autores proponen implementar sistemas automáticos de verificación de referencias durante el proceso editorial, incorporar indicadores de integridad en las bases bibliográficas y revisar retroactivamente publicaciones sospechosas. El editorial acompañante de Bauchner y Rivara considera que las referencias fabricadas representan una nueva amenaza para la integridad científica y editorial, especialmente en el contexto del uso creciente de inteligencia artificial en la redacción académica.
Accedé al artículo completo: Topaz, M ∙ Roguin, N ∙ Gupta, P ∙ et al. Fabricated citations: an audit across 2·5 million biomedical papers. Lancet. 2026; 407:1779-1781