Anticoagulantes orales de acción directa (ACOD).
Hasta hace unos años los antagonistas de la vitamina K (AVK) han sido el tratamiento anticoagulante oral estándar; no obstante, en la última década los anticoagulantes orales de acción directa (ACOD) se utilizan cada vez más debido a su mejor perfil de seguridad, facilidad de uso, menor necesidad de monitorización, inicio de acción rápido y mínimas interacciones con otros fármacos y con alimentos (1–3). Los ACOD han demostrado una relación beneficio-riesgo favorable en diversas condiciones clínicas en las que está indicada la anticoagulación oral, siendo al menos igual de eficaces que los AVK en la prevención de eventos trombóticos y más seguros (menor incidencia de hemorragias intracraneales) (4). Entre los ACOD disponibles, dabigatrán es un inhibidor selectivo de la trombina (factor de coagulación IIa), mientras que apixabán, edoxabán y rivaroxabán son inhibidores del factor de coagulación Xa (antiXa), crítico para la conversión de protrombina a trombina (2-4). En la CAPV a noviembre de 2025 había 86.671 personas en tratamiento con terapia anticoagulante oral, de las cuales 75.465 eran mayores de 65 años (14,6% de >65 años). Por tipo de anticoagulante, el 34,6% de las personas recibían tratamiento con AVK y el 64,6% con ACOD. Entre los ACOD, el 72,4% de los tratamientos estaban financiados mediante visado (el 79% para la fibrilación auricular no valvular (FANV)).
El objetivo de este INFAC es revisar las principales indicaciones de los ACOD, su eficacia y seguridad, así como los aspectos prácticos de su manejo clínico. Actualiza el contenido de un boletín previo sobre “Prácticas seguras en anticoagulación oral”.
Accedé al artículo completo: Boletín INFAC. Año 2026. Volumen 34. Nº 3.